Santuarios como espacios religiosos y políticos
La Grecia antigua ofrece un sinfín de temas que podemos investigar para, poco a poco, reconstruir cómo era esta civilización y de qué manera ha podido influir en tiempos posteriores. Me interesa especialmente la religión, en tanto que ésta es un sistema de creencias a partir de las cuales se generan las normas y dinámicas que rigen a la comunidad. Unas normas que van evolucionando, adaptándose a las circunstancias del momento. La política, en este sentido, está presente en la religión, aunque no siempre sea evidente. La religión, las tradiciones, muchas veces se definen de acuerdo con los discursos de poder de la élite, que se sirve de las creencias populares para legitimar su posición de control. Religión y política, por lo tanto, van de la mano.
Con este razonamiento como referencia, de manera genérica en mi línea de investigación global busco identificar de qué maneras la religión y la política se entrelazan y manifiestan en los santuarios, en los espacios de culto públicos. Dicho de otro modo, quiero ver cómo la actividad de un santuario (depósito de ofrendas, construcción de templos y otros edificios, erección de monumentos) se desarrolla en relación con las dinámicas políticas de la región en la que se encuentran; cómo la élite hace uso de sus recursos para transformar el santuario en cuestión en su favor.
Mi primer tema de investigación fue de carácter predoctoral, centrándome en Dodona, el principal santuario de la región del Epiro, en el noroeste de la Hélade. En mis análisis pude definir su papel cómo el lugar se convirtió, principalmente en época helenística, en un lugar común a todos los epirotas, los habitantes de la región. En un momento en el que las diferentes comunidades de esta región pasaron a formar parte de una única entidad estatal, la falta de elementos de unión identitaria, como puede ser una genealogía heroica común, favoreció que Dodona ocupara ese lugar: todos se identificaban con este santuario, que gracias a su oráculo era conocido por el mundo griego en general. Precisamente el oráculo de Dodona es una fuente de enorme valor a la hora de averiguar cuáles eran las inquietudes de los antiguos griegos. Se trata aparentemente del único caso en el que, de manera sistemática, los consultantes del oráculo escribían sus preguntas en pequeñas y finas tablillas de plomo. Gracias a ello, hoy en día conservamos más de 4000 testimonios, donde podemos comprobar que aunque pasen dos milenio y medio seguimos teniendo los mismos problemas.
Mi primer tema de investigación fue de carácter predoctoral, centrándome en Dodona, el principal santuario de la región del Epiro, en el noroeste de la Hélade. En mis análisis pude definir su papel cómo el lugar se convirtió, principalmente en época helenística, en un lugar común a todos los epirotas, los habitantes de la región. En un momento en el que las diferentes comunidades de esta región pasaron a formar parte de una única entidad estatal, la falta de elementos de unión identitaria, como puede ser una genealogía heroica común, favoreció que Dodona ocupara ese lugar: todos se identificaban con este santuario, que gracias a su oráculo era conocido por el mundo griego en general. Precisamente el oráculo de Dodona es una fuente de enorme valor a la hora de averiguar cuáles eran las inquietudes de los antiguos griegos. Se trata aparentemente del único caso en el que, de manera sistemática, los consultantes del oráculo escribían sus preguntas en pequeñas y finas tablillas de plomo. Gracias a ello, hoy en día conservamos más de 4000 testimonios, donde podemos comprobar que aunque pasen dos milenio y medio seguimos teniendo los mismos problemas.

El segundo objeto de estudio en esta línea de investigación ha sido Díon, ciudad del reino antiguo de Macedonia que contaba con algunos de los santuarios más importantes del territorio, especialmente el consagrado a Zeus Olímpico. La actividad de Díon además abarca más de un milenio, teniendo sus periodos de auge en las épocas helenística e imperial romana. En Díon podemos apreciar de qué manera la monarquía macedonia supo hacer uso de los espacios religiosos y cómo, una vez conquistados por Roma, este centro se convirtió en un enclave socioeconómico de primer orden en la región de Pieria.